Buenos Aires, Lunes 24 de abril – En el marco del 19º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) y con la sala llena del Microcine del Centro Cultural Recoleta, se realizó la mesa redonda Si muero antes de preservar: los desafíos de la Cinemateca Nacional, de la que participaron el Senador Nacional, director de cine e impulsor de la Ley 25.119 Fernando “Pino” Solanas, Nelson Carro en representación de la Cineteca Nacional de México, Fernando Osorio Alarcón en representación de UNESCO y Fundación Televisa, Paula Félix-Didier directora del Museo del Cine de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Pablo D. Hicken, Pedro Lombardi en representación de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina y Alberto “Beto” Acevedo en representación de la Asociación Autores de Fotografía Cinematográfica Argentina (ADF). La mesa fue moderada por el Delegado Organizador de CINAIN, Fernando Madedo.

Fernando “Pino” Solanas reflexionó sobre el recorrido que tuvo el proyecto de Ley que crea la CINAIN, Cinemateca y Archivo de la Imagen Nacional, cuyo origen se remonta a la actividad de UNESCO durante los años 80 luego de su importante Recomendación sobre la Salvaguardia y la Conservación de las Imágenes en Movimiento. Señaló que el proyecto de Ley para crear una Cinemateca Nacional tomó estado parlamentario en 1997 y fue dos años más tarde, en 1999, sancionado por unanimidad en las dos cámaras del Congreso Nacional. A raíz de que la Ley había sido vetada por el Poder Ejecutivo Nacional en aquel entonces, su sanción definitiva fue lograda a raíz de tratar nuevamente en el recinto el proyecto y aprobarlo nuevamente por unanimidad. Destacó que hasta ahora la CINAIN no había sido puesta en funcionamiento por ninguno de los gobiernos que transcurrieron en el poder durante los últimos 20 años señalando la falta grave de conciencia sobre el mayor patrimonio cultural de nuestro país.

Por su parte, Paula Félix-Didier, advirtió sobre el estado en que se encuentran los acervos audiovisuales en Argentina, alarmando sobre la situación que no sólo poseen las películas en soporte fílmico sino también en video analógico y digital. Señaló que los mayores acervos se encuentran en el archivo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) -que pasará a formar parte del acervo inicial de la CINAIN- el del Museo del Cine Pablo D. Hicken y, por último, el que se encuentra en manos privadas de la Fundación Cinemateca Argentina. Según datos aproximados, se estima que casi la totalidad del cine mudo y más de la mitad del cine sonoro argentino están perdidos. Se destacó la actividad que entidades del sector han venido realizando en la materia como la Academia de Cine y la Asociación DAC.

Fernando Osorio hizo una distinción entre los conceptos “conservación”, “preservación”, “restauración” y “digitalización” que muchas veces se utilizan como sinónimos de una misma actividad y diferenció las corrientes hispanas y anglosajonas de la teoría de la preservación audiovisual para definir los conceptos. Destacó el soporte fílmico como soporte de preservación, al igual que Nelson Carro quien contó un caso especial en la Cineteca Nacional de México, sobre una película en soporte digital DCP que no podía ser reproducida por los reproductores digitales. Nelson, además, compartió la experiencia del proyecto cultural de la Cineteca Nacional, que cuenta con 10 salas de exhibición, una sala al aire libre, servicios conexos como bar, librería, heladería, señalando que el ir a la cinemateca significa tener una experiencia de encuentro con el otro. Sus salas funcionan como salas de “cine arte” donde producto de la escasa cantidad de salas que algunas películas poseen para poder realizar sus estrenos, las salas de la Cineteca Nacional también funcionan como salas de estrenos comerciales.

Pedro Lombardi explicó el trabajo que la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina viene realizando desde hace varios años, con proyectos de restauración como el de “Mujeres que trabajan”, un film clásico argentino de 1938 dirigido por Manuel Romero, sobre el que destacó el trabajo de restauración de sonido, muchas veces relegado en las discusiones sobre restauración sobre el papel de la imagen, y cuya importante tarea fue, nada más y nada menos, que la de restaurar la voz de Niní Marshall. Señaló a su vez, la importancia de la capacitación destacando la participación como alumno de la Film Preservation & Restoration School Latin America que se realizó en CINAIN en el mes de marzo. Alberto “Beto” Acevedo en representación de la Asociación Autores de Fotografía Cinematográfica Argentina (ADF) planteó la importancia de contar con una cinemateca y destacó las acciones que se venían realizando para que la CINAIN funcione plenamente como lo señala la Ley. La conservación de las obras audiovisuales también están implicadas en las formas en que esas obras son guardadas, no sólo por las condiciones de temperatura y humedad sino también en tanto sean guardados sus negativos o matrices de preservación equivalentes, como así también las copias con los procesos finales de la copia de exhibición, siendo ésta una copia fiel del resultado artístico de los autores de fotografía.

Desde la platea se realizaron importantes aportes como el de Juan José “Buby” Stagnaro quien reflexionó sobre la falta de conciencia que los directores de cine han tenido al realizar sus películas y no haber pensado en su preservación. Roberto Bernardis destacó la participación de varios colegas que conformaron Aprocinain, una entidad sin fines de lucro que trabajó codo a codo para que la CINAIN pudiera ver la luz. Por último Andrés Levinson del Museo del Cine Pablo D. Hickén contó la experiencia vivida en una de las funciones del BAFICI con la película recuperada “Muñequita porteña” de José Agustín Ferreyra primer filme hablado en Argentina pero del que no se conservan los discos que llevaban el audio sincronizado de la película, recreándolos a través de diálogos escritos por Santiago Loza y Ariel Gurevich e interpretados en vivo por Rosario Bléfari, Javier Drolas, Vanesa Maja y Patricio Aramburu. Paula Félix-Didier señaló que la película fue rescatada gracias a una máquina (hoy donada a la CINAIN por Cinecolor) de procesamiento de material fílmico con “ventanilla líquida” sin la cual se hubiera perdido para siempre.

En el cierre de la mesa redonda, Fernando Madedo indicó los artículos de la Ley que ya estaban siendo cumplidos con el trabajo que vienen realizando el Ministerio de Cultura de la Nación y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y resumió la tarea que queda por delante en la conformación del Consejo Asesor de la CINAIN. Destacó una frase dicha por Fernando “Pino” Solanas para terminar la velada: “El cine es la memoria viva de un país desafiando la inmortalidad” y continuó: “se ha dicho aquí que nos mueve el amor al cine, el amor al país, el amor a la memoria y que por eso preservamos nuestras películas. En otras palabras y haciendo alusión al título de esta mesa: preservamos para no morir.”

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