La Cinain – Cinemateca y Archivo de la Imagen Nacional presentó en el día de ayer su primera casa. Luego de sesenta años en que fuera expresada la creación de una Cinemateca Nacional en la ley de cine de 1957 y del marco jurídico que la crea en 1999, el organismo inauguró su primera sede en un predio ubicado en Olivos donde hasta el año pasado funcionaba un laboratorio fotoquímico que donó todo su equipamiento técnico a la Cinain. Su primera actividad comenzó ayer con un curso de preservación y restauración fílmica dictado por los más importantes especialistas de la Cineteca di Bologna y L’Immagine Ritrovata (Italia) y de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF). El reconocido director de cine Martin Scorsese miembro del board de The Film Foundation -institución que acompaña la realización del curso de restauración- dirigió unas palabras a través de una carta leída por Bernardo Bergeret (Gerente de Relaciones Internacionales de INCAA) y que reproducimos a continuación:

“Quisiera decir unas palabras de bienvenida en este primer día de la Escuela de Restauración Fílmica y transmitirles mi entusiasmo por el programa que están por emprender. Están aquí para aprender una práctica vitalmente importante: el arte y la tecnología de la restauración y preservación de películas.

La experiencia del cine es universal –nos permite comunicarnos más allá de las fronteras y ver a través de los ojos de los otros – y por lo tanto es crítico que las películas de todo el mundo sean protegidas y compartidas con públicos en todas partes.

Durante demasiados años, la gente dio las películas por sentado: se pensó que simplemente estarían allí para siempre. Y cuando finalmente comprendimos la fragilidad del medio, fue demasiado tarde para salvar a una cantidad enorme de películas. La mayoría de los filmes del cine mudo dejaron de existir para siempre, y por cada película perdida que se vuelve a descubrir, hay miles más que nunca se encontrarán. Y perdemos más todos los días, desde negativos de 60 años que se desintegran en bóvedas sin supervisión, hasta películas creadas digitalmente que se almacenan en formatos obsoletos.

En los próximos días, aprenderán sobre los objetivos, los obstáculos, las técnicas y la ética de preservación de películas. Esta es una gran oportunidad para estudiar con expertos internacionales líderes, amigos e integrantes del Proyecto de Cine Mundial de The Film Foundation, quienes tienen impresionantes conocimientos e ideas para ofrecer.

Les deseo todo lo mejor durante esta extraordinaria experiencia.”

MARTIN SCORSESE

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